Archive for ‘Holandesa’

3 de junio de 2013

Tercer Finde de Fondo de Armario #FFdA

Para esta tercera edición del Finde de Fondo de Armario #FFdA y emulando el viaje al Infierno del poeta italiano Dante en su de su Divina Comedia, hemos arriesgado nuestra seguridad personal para contar a nuestros lectores un maravilloso y sorprendente viaje por las profundidades más oscuras y aterradoras de la cerveza. Como este año el evento tiene su iniciativa audiovisual y esto del #FFdA-Live nos da vergüencilla, hemos maridado los diferentes capítulos de nuestra magna odisea con un adecuado hilo videomusical.

Finde de Fondo de Armario #FFdA

El fantasma de Virgilio no estaba disponible para ejercer guía para nuestro trepidante viaje ya que le pillamos de vacaciones locas en el limbo, así que sin pensarlo dos veces acudimos rápidamente a un carismático personaje, conocedor de los antros más chungos y las birras más oscuras, nada menos que el “Monje Loco” Grigori Yefímovich Rasputín. Para ambientar un inicio tan prometedor de tamaña gesta sugerimos el sórdido homenaje de Boney M a su persona, pero el tipo se ha modernizado y prefiere la versión de folk metal finlandés de Turisas, Rasputín.

La De Molen Rasputin Bruichladdich Barrel Aged es una Russian Imperial Stout con una graduación alcohólica de 11,4%, EBC 202 y 46 EBUs (European Bitterness Units, escala similar a la IBU) elaborada con maltas Pale, Chocolate y Cara Barley y lúpulos Premiant y Saaz envejecida en barriles de whisky escocés de la destilería Bruichladdich, situada en la isla de Islay, la isla del tesoro para los amantes del whisky.

De Molen Rasputin Bruichladdich Barrel Aged

De color rubí muy oscuro casi negro no tiene apenas vivacidad y hay que esforzarse para sacar una escasa espuma oscura. Nada más abrir me olía a wiskazo pero en la copa está muy equilibrado con chocolate y un poco de madera. En boca es un bombón de chocolate relleno de licor con toques de madera para chuparse los dedos. Con efervescencia nula y no excesivo cuerpo presenta una textura sedosa muy agradable con un alcohol traicionero muy bien integrado. Tan peligrosamente buena y seductora que Rasputín cuenta con unos nuevos seguidores incondicionales, eso sí majo, no me experimentes con nuevas levaduras para hacerla ácida, que por ahí no paso.

De la mano de Rasputín presenciamos el lado más oscuro, ocultista y sectario de la birra, aromas y sabores que nos acompañarán toda la vida en nuestras peores pesadillas pero necesarios para afrontar lo que nos esperaba a continuación. Con la sangre oscurecida, nuestro anfitrión nos abandonó, dejando tras de sí nuestras mentes y estómagos preparados para dar el siguiente y sacrílego paso en nuestro decadente camino a la perdición.

El siguiente paso era llamar la atención del condenado ángel caído, príncipe de las tinieblas, con un salvaje y orgiástico Aquelarre. Siguiendo el procedimiento habitual, engorilados con The Number of the Beast de Iron Maiden a todo volumen, nos desgañitamos cantando a coro con nuestras birras en la mano.

La De Molen Hel & Verdoemenis 666 es una Imperial Stout con 10% de volumen de alcohol, EBC 297 que se elabora con maltas Pale, Brown, Chocolate y Cara Barley, lúpulos Pemiant y Saaz que le dan a la cerveza un amargor de 102 EBUs y está envejecida con chips de madera que empapadas en coñac de 40 años. Una de las pocas cervezas de De Molen que puedes identificar sin necesidad de leer sus impronunciables nombres.

De Molen Hel & Verdoemenis 666

De color negro negrísimo tiene muy poca vivacidad que apenas crea espuma marrón claro. El complejo aroma es licoroso, más de lo que en otros lotes, con fuerte presencia de chocolate y con matices a madera y frutales. En el sabor, también complejo, predomina inicialmente el chocolate, pan tostado y la fruta madura. El riquísimo final de trago de fuerte y compensado amargor se mezcla con las maltas torrefactas y el licor para crear una experiencia única. Una birra espectacular que se mantiene y se asienta con fuerza entre nuestras favoritas.

Nuestro conjuro fue más efectivo de lo que esperábamos, miles de viles horrores indescriptibles acudieron a nuestro llamamiento dejando mermada nuestra capacidad mental por el alcohol. A empujones nos llevaron a las puertas de un flamante deportivo rojo que rugía al ritmo de AC/DC donde, en un esfuerzo sobrehumano por controlar el temblor de piernas, clavé el pie en acelerador y, dejando media rueda en el asfalto, emprendimos la Highway to Hell.

La Lost Abbey Inferno Ale es una Belgian Strong Ale con una graduación alcohólica de 9%. Se presenta en una bonita botella de 37cl con corcho en la que en la etiqueta aparece el Ángel Caído en el abrasador Infierno pasando a los pecadores por lo que se podríamos denominar como una barbacoa artesanal.

Lost Abbey Inferno Ale

En rubia, con vivacidad media-alta que crea espuma blanca que no desaparece. El aroma es muy belga, maltoso y dulce, a levadura, azúcar, con sabores cítricos como a naranja con un ligero toque herbal. El sabor es muy intenso y se corresponde con lo que encontramos en el aroma, dulce y afrutado, cítrico con un pelín de efervescencia y un delicioso final de trago ligeramente amargor que lo redondea. El alcohol está bien integrado pero se hace presente aportando una calidez al final. Una birra tentadora como el infierno que entra tan bien que se nos ha quedado corta.

Nunca olvidaré lo que presenciaron mis ojos al llegar a los dominios de Lucifer, Lucero del Alba, imágenes que han quedado grabadas a fuego en mis retinas por las que he tenido que recurrir a terapia y a todo mi auto control para poder narrároslas.

Se trataba nada menos que de una limpia urbanización residencial con casas adosadas idénticas, cristalinas piscinas, florecientes jardines verdes con el césped recién cortado y deslumbrantes vallas blancas, a tan sólo 27 minutos de un gran centro comercial y de ocio, estaba claro que habíamos subestimado la pecaminosa tentación de este pernicioso Infierno.

Todavía en shock alcohólico se nos apareció nuestro diabólico anfitrión quien nos enseñó un piso piloto y puso en nuestras manos un contrato de hipoteca por el que vendíamos nuestra alma a Nova Caixa de Alburquerque a cambio de una sacrílega parcela con orientación Este. En ese mismo momento tronaron las trompetas divinas, tocando Carmina Burana de Carl Orff, anunciando el apocalíptico día del Juicio Final. Todo sucedió muy rápido, el Arcángel Miguel apareció a la cabeza de las huestes celestiales dando comienzo una caótica y sangrienta batalla en la que perdimos el conocimiento.

La Lost Abbey Judgment Day es una Quadrupel con 10,5% de volumen de alcohol elaborada con malta de dos carreras, trigo, Médium y Dark English Cristal, Special B y Chocolate, lúpulos Challenger y East Kent Holding, dextrosa y pasas. En la etiqueta aparece una escena del Juicio Final con los cuatro jinetes del Apocalipsis.

Lost Abbey Judgment Day

Tiene color marrón oscuro con vivacidad mínima y una pequeña capa de espuma color beige. En nariz es poco intensa, aviso que tengo alergia, predomina la malta y la levadura con aromas dulces a pasas, frutas maduras y azúcar con un alcohol bastante presente. En boca con cuerpo medio es muy compleja, dulce, a fruta madura, cerezas, ciruelas, pasas, azúcar candi y pan tostado. El final del trago comparte todos estos matices con el alcohol, dejando un retrogusto licoroso que aporta un calorcillo final muy agradable. Todo un cervezón que representa perfectamente a este complicado estilo belga.

Lo siguiente que recordamos es despertar en la cana, aliviados pero con fuerte dolor de cabeza y una resaca horrible. Con la memoria afectada, nos tambaleamos hacia el sofá del salón donde descubrimos que en la mesa del comedor teníamos una hipoteca sin firmar, una citación judicial para compadecer ante Dios al Juicio Final en 2026 (la justicia divina también es lenta) y una abultada factura de Padre, Hijo & Paloma Servicios Divinos por una supuesta atención médica en la batalla.

Como conclusión a esta épica y demente noche, sobre la que los juglares cantarán durante generaciones, sólo podemos sacar una lógica conclusión, tenemos que corrernos otra juerga igual… Tenacious D, Tribute.

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29 de mayo de 2013

Emelisse Black IPA y Emelisse Triple IPA

Hoy toca darse un homenaje con un doblete subidito de alcohol y lúpulos, dos cervezones que como la noche y el día estuvieron presentes por estas fechas en el AMCA del año pasado, tenemos Emelisse Black IPA y Emelisse Triple IPA.

Cerveza Emelisse Black IPASe elaboran en la holandesa Bierbrouwerij Emelisse, fundada en 2005 en la localidad de Kamperland donde el maestro cervecero Kees Bubberman saca al mercado unos 2.000 hectolitros anuales de cerveza. La cervecera dispone de un restaurante con muy buena pinta donde dicen que te acompañan los aromas a lúpulo y cebada de las cervezas recién elaboradas.

La Emelisse Black IPA en una Black IPA con una graduación alcohólica de 8%, 70 EBC y 80 EBU (Unidades Europeas de Amargor, escala similar a la IBU).

Tiene color negro con vivacidad media-baja con una espuma poco persistente de un color similar a la del café. El aroma nos lo esperábamos más lupulado pero es torrefacto, a pan tostado, chocolate, caramelo, toffee con matices a ciruelas y pasas. Lo mismo ocurre en el sabor con los mismos sabores maltosos a pan tostado, chocolate, toffee y fruta negra. El final del trago es muy amargo pero perfectamente integrado con la malta y ligeramente licoroso aportando calor que junto con la textura suave y el cuerpo medio-alto hacen de esta cerveza una delicia más cercana a las Imperial Stout que a una Black IPA.

La Emelisse Triple IPA En una Imperial IPA, que ellos califican como Triple IPA debido a la cantidad de lúpulo con un 10% de alcohol elaborada con levadura White Labs WLP 001 y lúpulos Chinook, Simcoe, Cascade y Amarillo que le dan a la cerveza un amargor de 103 EBU.

Cerveza Emelisse Triple IPA

Tiene un color anaranjado con vivacidad tirando a baja que crea espuma color crema poco persistente. El aroma es muy dulce, a caramelo, con un fuerte carácter resinoso y a cáscara de cítricos. En boca tiene un sabor intenso y dulce que te llena la boca, con el mismo carácter a caramelo, resina y cítrico que teníamos en el aroma y un inmenso amargor final largísimo en el que la malta no se queda atrás enmascarando la alta graduación alcohólica que empieza a aparecer cuando calienta un poco. Rica cerveza, efocada a fanáticos de lúpulo, un pelín traicionera ya que si te descuidas entra sola.

Unas cinco raciones de lúpulo para dos birrotes, muy diferentes y perfectamente hechos, con los que disfrutar y darse un atracón en una fecha especial.

27 de mayo de 2013

Cata comparada de Fuego y Llamas

Pocas catas comparadas hemos hecho en el blog, de hecho sólo recuerdo la cata de las tres Westvleteren para el primer FFdA, pero como es algo muy divertido e instructivo hemos decidido hacerlas siempre que tengamos la ocasión. Para este caso hemos escogido tres versiones de la misma receta de IPA americana, las De Molen Vuur & Vlam, Haandbryggeriet Fyr og Flamme y Struise Ignis et Flamma.

Tras el éxito de la De Molen Vuur & Vlam, que significa Fuego y Llamas, y aprovechando la ocasión del Borefts Beer Festival celebrado en Holanda, el maestro cervecero de De Molen, Menno Olivier, compartió la receta de Vuur & Vlam retando a las cerveceras más innovadoras de Europa a elaborar su propia versión de la cerveza.

De Molen Vuur & Vlam, Haandbryggeriet Fyr og Flamme y Struise Ignis et Flamma

Para la cata comparada de hoy y como acompañantes de la American IPA holandesa De Molen Vuur & Vlam hemos elegido la American IPA noruega Haandbryggeriet Fyr og Flamme y la Belgian IPA belga Struise Ignis et Flamma.

Para ser sinceros y como las el lúpulo se va perdiendo con el tiempo es lo suyo es dar la fecha en la que se elaboran las tres cervezas. La más fresca es la Haandbryggeriet con 4 meses, un mes más tiene la De Molen y con 9 meses de vida tenemos la Struise.

A primera vista la única que tiene la chapa personalizada es la De Molen y la botella diferente es la de Haandbryggeriet que es de medio litro. La etiqueta de De Molen es la típica etiqueta sosa pero con toda la información, en la Haandbryggeriet tenemos el típico diseño con las huellas de los dedos con fuego de fondo y con poca información y la más raruna es la Struise que, con mucha información, nos enseña lo que parece una llama vista desde la visión térmica de un Alien que se ha tomado unas copas de más (no voy a decir que está claro pero por lo menos eso me parece a mí).

De Molen Vuur & Vlam, Haandbryggeriet Fyr og Flamme y Struise Ignis et Flamma

La más alcohólica es la Struise con 7%, seguida de la Haandbryggeriet con 6,5% y finalmente la De Molen con 6,2%. La Struise tiene un amargor de 66 EBU (European Bitterness Units, escala similar a la IBU), 63 la De Molen, no conocemos la Haandbryggeriet pero suponemos que será parecido.

La De Molen Vuur & Vlam está elaborada con maltas Pale y Caramelo y lúpulos Premiant para el amargor, adiciones tardías de Galena, Gascade, Ghinook, Simcoe y Amarillo con un dry hopping de Amarillo. La Struise no especifica las maltas, por el sabor suponemos que no son las mismas, utiliza los mismos lúpulos solo que para el dry hopping han elegido Cascade. De la Haandbryggeriet sabemos que utilizan malta Maris Otter, tres lúpulos americanos y según ellos “un montón de dry hopping” pero no sabemos de qué lúpulos.

De Molen Vuur & Vlam, Haandbryggeriet Fyr og Flamme y Struise Ignis et Flamma

Entrando en la cata la cerveza de color más claro es la De Molen con un naranja claro, ligeramente más oscura, con un color ambarino tenemos la Haandbryggeriet y tirando a rojiza la Struise. La De Molen tiene muchísima vivacidad, demasiada, creando una enorme cabeza de espuma blanca con la retención más duradera de las tres. La Struise también tiene demasiada vivacidad con espuma color crema de duración media. Por fin encontramos en la Haandbryggeriet una vivacidad normal con espuma blanca con una retención similar a la de la Struise.

El aroma más intenso es el de la De Molen muy cítrico a cáscara de limón y naranja con un ligero toque floral. La Haandbryggeriet, a pesar de ser la más fresca, es la menos aromática destacando toques frutales como a melocotón con matices a caramelo, pino y cítricos. Con un aroma intenso, pero algo menor que la De Molen, y muy diferente al resto tenemos la Struise en la que encontramos galleta especiada y matices de fruta madura y azúcar.

El sabor en las tres es similar al aroma, cítrico con toques florales en la De Molen, frutal, con caramelo y resina en la Haandbryggeriet y galleta con fruta madura y azúcar moreno en la Struise. En cuanto al final del trago, el amargor más fuerte, por poquito, es para la Haandbryggeriet aunque es un amargor más redondo y equilibrado que la De Molen que deja un retrogusto más largo. El amargor de la Struise es algo más ligero y frutal, siendo la más efervescente de la tres.

De Molen Vuur & Vlam, Haandbryggeriet Fyr og Flamme y Struise Ignis et Flamma

La conclusión es que tenemos dos muy buenas IPAs y una que no nos ha entusiasmado. La Haandbryggeriet es la más equilibrada y a mi parecer mejor hecha, la De Molen para pegarse un atracón de lúpulo, aunque no comprendo la manía de que tiene esta gente en al gasificar tanto la cerveza y finalmente la maltosa Struise que como IPA belga la levadura y la malta se come casi todo el lúpulo, dudo que repitamos.

20 de febrero de 2013

Emelisse Imperial Russian Stout

Hoy reseñamos otro de los chapapotes que me llevé el otro día en una incursión rápida en Cervezorama, la amarga y alcohólica Emelisse Imperial Russian Stout.

Emelisse Imperial Russian Stout se elabora en Bierbrouwerij Emelisse en la localidad holandesa de Kamperland donde el maestro cervecero Kees Bubberman saca unos 2.000 hectolitros anuales. La cervecera dispone de un restaurante con muy buena pinta con un menú adaptado a los ingredientes de temporada y donde dicen que te acompañan los aromas a lúpulo y cebada de las cervezas recién elaboradas.

Cerveza Emelisse Imperial Russian Stout

Es una Russian Imperial Stout con una graduación alcohólica de 11% y 70,7 EBU (Unidades Europeas de Amargor, escala similar a la IBU). La alta graduación alcohólica del estilo era necesaria para que la cerveza se mantuviese en buen estado en el viaje desde Inglaterra hasta Rusia para que la emperatriz rusa Catalina la Grande disfrutase de su cerveza favorita.

La Emelisse Imperial Russian Stout es negra (EBC 117) con muy poca vivacidad que crea poca espuma beige. Es aroma es tostado, a café, ciruelas pasas con un toque ahumado. En boca destacan inicialmente las pasas y ciruelas para pasar a tostado, café, chocolate negro con un fuerte amargor al final del trago que integrándose con el chocolate y el alcohol recuerda a un bombón relleno de licor que perdura en el tiempo.

Una bomba de birra para disfrutarla con toda la calma del mundo y si puedes, antes de servirla, hazte con un poco de chocolate negro porque, por lo menos a mi, me lo pedía el cuerpo desde el primer trago.

15 de junio de 2012

Urthel Samaranth Quadrium

Hoy traemos una gran cerveza que suele aparecer al final de una larga lista en mis cuentas de L’Europe, la Urthel Samaranth.

Las cervezas Urthel tuvieron sus comienzos en el año 2000 en la localidad de Ruiselde en la provincia belga de Flandes y están elaboradas por la maestra cervecera Hildegard Van Ostaden. Desde 2006 se elabora en la Abadía de Koningshoeven en Tilburg, Holanda.

Urthel Samaranth Quadrium

La Urthel Samaranth es una Cuádruple con una graduación alcohólica de 11,5% que se elaboró por primera vez en 2002 para servir en la boda de Bas y Hildegard. Debido al éxito obtenido se continuó con la producción hasta hoy en día.

Tiene un color cobrizo con vivacidad media-baja, con spuma beige poco persistente. Los aromas son frutales y especiados, recuerdan a cerezas, pasas y toffe con presencia del alcohol con olor parecido a licor. El boca es dulce muy maltoso, con los mismos matices a frutas negras, chocolate con un final entre amargo y dulce donde aparece el alcohol balanceando el complejo resultado final.

Una cerveza muy rica para disfrutar con calma ya que con lo bien que entra y su alta graduación alcohólica es una agradable bomba traicionera.

16 de mayo de 2012

La Trappe Isid’or

Esta bonita botella de 75cl de la Trappe Isid’or fue un obsequio de un concurso en Facebook de la Cervecería L’Europe. El regalo era para el primero en contestar a la siguiente pregunta “¿Quien fue el primer importador de cervezas belgas en España?”, dejo la respuesta al final de la entrada.

La Trappe se elabora desde 1884 en la cervecería holandesa de Koningshoeven, pertenece a la Abadía de Nuestra Señora de Koningshoeven y es la única abadía trapense de Holanda. La denominación trapense se utiliza solamente para ocho cervezas fabricadas en abadías de la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia: Achel, Chimay, La Trappe, Orval, Rochefort, Westvleteren, Mont des Cats y Westmalle.

Trappe Isid'orLa Trappe Isid’or es una Belgian Amber Ale conmemorativa que se lanzó en 2009 para celebrar los 125 años desde que el primer maestro cervecero de la abadía, el hermano Isidorus Laaber, comenzó a elaborar esta rica cerveza. Tiene una graduación alcohólica de 7,5 y está elaborada con el lúpulo Perle propio que se cultiva en la propia abadía.

Tiene un color ámbar oscuro translúcido con una vivacidad media-baja y espuma beige persistente. El aroma invade todos los alrededores al abrir la botella, es dulce, frutal como a pera con un toque especiado. En el sabor encontramos ese mismo dulzor frutal y especiado con sabores a caramelo y toffe. El alcohol se nota sutilmente al final del trago junto con el dulzor y un equilibrado amargor, fuerte para lo que caracteriza a estos estilos belgas. El retrogusto el largo equilibrado y complejo.

Una cerveza que alimenta. Mientras la bebía me podía imaginar a los monjes en época de ayuno poniéndose hasta las trancas de este líquido divino que tanto ha hecho por la humanidad y que todos nosotros amamos.

Pregunta: ¿Quien fue el primer importador de cervezas belgas en España? Respuesta: Carlos V.

23 de febrero de 2012

La Trappe Tripel

Hoy la entrada está dedicada a la hija Tripel de la cervecería trapense más conocida, que ha adoptado el nombre comercial de La Trappe debido al impronunciable nombre de la cervecería.

La Trappe TripelLa Trappe se elabora desde 1884 en la cervecería holandesa de Koningshoeven, pertenece a la Abadía de Nuestra Señora de Koningshoeven y es la única abadía trapense de los Paises Bajos. La denominación trapense se utiliza solamente para siete cervezas fabricadas en abadías de la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia: Achel, Chimay, La Trappe, Orval, Rochefort, Westvleteren y Westmalle.

La Trappe Tripel es una cerveza Strong Ale Tripel de triple fermentación, la última de ellas en la botella, con una graduación alcohólica de 8% elaborada con malta de cebada y especiada con cilantro.

De color anaranjado turbio tiene una gran carbonatación con espuma blanca de corta duración. El aroma es sutilmente dulce, afrutado como a naranja y melocotón, encontrando esos mismo matices dulces y suaves en boca equilibrados con el amargor, tiene un cuerpo denso y un retrogusto largo con toque alcohólico agradable bien integrado, una delicia.

Qué puedo decir de otra de mis cervezas favoritas, que a la pobre la tengo un poco abandonada debido a la cantidad de cervezas diferentes que cato estos meses, pero siempre que vuelvo a ella me recibe sin rencores y nunca defrauda. Una cerveza estupenda.