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2 de diciembre de 2013

Nuestro 4º Finde de Fondo de Armario #FFdA

Ya instaurado como un clásico, no podíamos faltar al cuarto llamamiento online al Finde de Fondo de Armario #FFdA de nuestro compañero Birraire. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, tenemos externalizado el almacenamiento porque el ansia nos puede y el fondo de armario no dura mucho, y aunque esta vez la idea es que los frikis enseñemos nuepuzzle mesa Jimi Hendrixstros polvorientos armarios llenos de telas de araña, haremos lo que nos de la gana (para variar) y os enseñaremos una parte importante y muy querida de nuestra familia, nuestras queridas niñas (snif, snif qué rápido crecen…)

La verdad es que, como uno ya era friki de antes de conocer el mundillo de la birra, el árbol familiar se ha hecho muy grande para ponernos a detallar hoy (parte la tenemos estudiando en el extranjero), así que sólo presentaremos a los miembros más activos y ruidosos de nuestro hogar. Antes, para evitar cabreos innecesarios, vamos a hacer un mínimo caso a la convocatoria y enseñaros aquí en la izquierda un rinconcillo de la casa, el puzzle del directo de Jimi Hendrix en Woodstock que hace de base en todas las fotos de cerveza que ponemos en el blog.

¡Espera!, creo recordar que esto va de cerveza así que vamos al lío. Como primera birra para este #FFdA nos hemos decantado por la rica a la par que económica Rodenbach Grand Cru, una Flanders Red Ale de fermentación mixta con una graduación alcohólica de 6% que es una mezcla de un tercio de cerveza joven con dos tercios de la misma cerveza envejecida 2 años en barrica de roble. Con un bonito color entre madera y rubí, vivacidad media que crea espuma color crema luce muy bien acompañada con mi niño mediano, un dobro Fender que es el instrumento que más uso porque siempre lo tengo a mano. El aroma, extiéndase que de la cerveza, tiene matices acaramelados, frutales muy complejos, vainilla y sidra. El comienzo del intenso y complejo trago es dulce, a cerezas, con presencia de matices a madera, pasando a una presente e integrada acidez que recuerda a manzana verde de muy larga duración. Una cerveza deliciosa que sorprenderá a muchos de los no aficionados a las cerveza ácidas.

Rodenbach Grand CruLa niña pequeña Fender Stratocaster se nos ha puesto celosa así que para compensar su edad la acompañamos con la Rodenbach Vintage 2011 con 7% de alcohol envejecida durante dos años en la barrica de roble nº 95, alguna de estas barricas tienen 150 años. Con un color similar a su hermana, puede que más clara, tiene similar vivacidad aunque la espuma, de un color un poco más claro, tiene una retención menor. El aroma es similar y tiene matices a caramelo, fruta, madera y sidra, En boca, con algo menos de cuerpo, tiene un sabor más intenso que su hermana pero con los mismos matices frutales, a madera y caramelo pasando a una acidez muy marcada que no cansa y con ligera presencia del alcohol que dejan un retrogusto agridulce largo y muy agradable. Otra impresionante cerveza que hemos disfrutado aunque no me parece que haya una diferencia excepcional con la Grand Cru.

Rodenbach Vintage 2011

Para terminar teníamos que presentaros a la guapa y vieja “Debbie”, mi querida Gibson Les Paul que va acompañada de una de las pocas cervezas que han envejecido un tiempo en nuestra casa, la riquérrima AleSmith Speedway Stout elaborada con granos de café y con nada menos de 12% de alcohol es una de mis cervezas favoritas y el cierre perfecto para nuestro #FFdA. Tiene un color negrísimo con vivacidad media-baja que crea una espuma color café de corta duración. El embriagador y redondo aroma tiene matices pan tostado, café, chocolate y frutas, matices que se repiten en boca junto con el caramelo y un amargor final donde aparece el alcohol que redondea el trago dejando un agradable retrogusto largo. Una cerveza impresionante que te depara una de las mejores experiencias cerveceras que te puedas imaginar, eso sí, hay que tener cuidado porque los 12 gradazos engañan bastante y puedes acabar fácilmente con un ukelele en las manos cantando villancicos como un poseso.

AleSmith Speedway Stout

Hasta aquí ha dado de si nuestro viernes de Fondo de Armario, nos hemos quedado con un problema en casa ya que muchos niños envidiosos quieren salir en próximos eventos, pero esperamos que se les olvide antes de la próxima ocasión. Ahora toca prepararse para el sábado cuando celebramos el segundo aniversario del Observatorio, tendremos que comprar vino…

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3 de junio de 2013

Tercer Finde de Fondo de Armario #FFdA

Para esta tercera edición del Finde de Fondo de Armario #FFdA y emulando el viaje al Infierno del poeta italiano Dante en su de su Divina Comedia, hemos arriesgado nuestra seguridad personal para contar a nuestros lectores un maravilloso y sorprendente viaje por las profundidades más oscuras y aterradoras de la cerveza. Como este año el evento tiene su iniciativa audiovisual y esto del #FFdA-Live nos da vergüencilla, hemos maridado los diferentes capítulos de nuestra magna odisea con un adecuado hilo videomusical.

Finde de Fondo de Armario #FFdA

El fantasma de Virgilio no estaba disponible para ejercer guía para nuestro trepidante viaje ya que le pillamos de vacaciones locas en el limbo, así que sin pensarlo dos veces acudimos rápidamente a un carismático personaje, conocedor de los antros más chungos y las birras más oscuras, nada menos que el “Monje Loco” Grigori Yefímovich Rasputín. Para ambientar un inicio tan prometedor de tamaña gesta sugerimos el sórdido homenaje de Boney M a su persona, pero el tipo se ha modernizado y prefiere la versión de folk metal finlandés de Turisas, Rasputín.

La De Molen Rasputin Bruichladdich Barrel Aged es una Russian Imperial Stout con una graduación alcohólica de 11,4%, EBC 202 y 46 EBUs (European Bitterness Units, escala similar a la IBU) elaborada con maltas Pale, Chocolate y Cara Barley y lúpulos Premiant y Saaz envejecida en barriles de whisky escocés de la destilería Bruichladdich, situada en la isla de Islay, la isla del tesoro para los amantes del whisky.

De Molen Rasputin Bruichladdich Barrel Aged

De color rubí muy oscuro casi negro no tiene apenas vivacidad y hay que esforzarse para sacar una escasa espuma oscura. Nada más abrir me olía a wiskazo pero en la copa está muy equilibrado con chocolate y un poco de madera. En boca es un bombón de chocolate relleno de licor con toques de madera para chuparse los dedos. Con efervescencia nula y no excesivo cuerpo presenta una textura sedosa muy agradable con un alcohol traicionero muy bien integrado. Tan peligrosamente buena y seductora que Rasputín cuenta con unos nuevos seguidores incondicionales, eso sí majo, no me experimentes con nuevas levaduras para hacerla ácida, que por ahí no paso.

De la mano de Rasputín presenciamos el lado más oscuro, ocultista y sectario de la birra, aromas y sabores que nos acompañarán toda la vida en nuestras peores pesadillas pero necesarios para afrontar lo que nos esperaba a continuación. Con la sangre oscurecida, nuestro anfitrión nos abandonó, dejando tras de sí nuestras mentes y estómagos preparados para dar el siguiente y sacrílego paso en nuestro decadente camino a la perdición.

El siguiente paso era llamar la atención del condenado ángel caído, príncipe de las tinieblas, con un salvaje y orgiástico Aquelarre. Siguiendo el procedimiento habitual, engorilados con The Number of the Beast de Iron Maiden a todo volumen, nos desgañitamos cantando a coro con nuestras birras en la mano.

La De Molen Hel & Verdoemenis 666 es una Imperial Stout con 10% de volumen de alcohol, EBC 297 que se elabora con maltas Pale, Brown, Chocolate y Cara Barley, lúpulos Pemiant y Saaz que le dan a la cerveza un amargor de 102 EBUs y está envejecida con chips de madera que empapadas en coñac de 40 años. Una de las pocas cervezas de De Molen que puedes identificar sin necesidad de leer sus impronunciables nombres.

De Molen Hel & Verdoemenis 666

De color negro negrísimo tiene muy poca vivacidad que apenas crea espuma marrón claro. El complejo aroma es licoroso, más de lo que en otros lotes, con fuerte presencia de chocolate y con matices a madera y frutales. En el sabor, también complejo, predomina inicialmente el chocolate, pan tostado y la fruta madura. El riquísimo final de trago de fuerte y compensado amargor se mezcla con las maltas torrefactas y el licor para crear una experiencia única. Una birra espectacular que se mantiene y se asienta con fuerza entre nuestras favoritas.

Nuestro conjuro fue más efectivo de lo que esperábamos, miles de viles horrores indescriptibles acudieron a nuestro llamamiento dejando mermada nuestra capacidad mental por el alcohol. A empujones nos llevaron a las puertas de un flamante deportivo rojo que rugía al ritmo de AC/DC donde, en un esfuerzo sobrehumano por controlar el temblor de piernas, clavé el pie en acelerador y, dejando media rueda en el asfalto, emprendimos la Highway to Hell.

La Lost Abbey Inferno Ale es una Belgian Strong Ale con una graduación alcohólica de 9%. Se presenta en una bonita botella de 37cl con corcho en la que en la etiqueta aparece el Ángel Caído en el abrasador Infierno pasando a los pecadores por lo que se podríamos denominar como una barbacoa artesanal.

Lost Abbey Inferno Ale

En rubia, con vivacidad media-alta que crea espuma blanca que no desaparece. El aroma es muy belga, maltoso y dulce, a levadura, azúcar, con sabores cítricos como a naranja con un ligero toque herbal. El sabor es muy intenso y se corresponde con lo que encontramos en el aroma, dulce y afrutado, cítrico con un pelín de efervescencia y un delicioso final de trago ligeramente amargor que lo redondea. El alcohol está bien integrado pero se hace presente aportando una calidez al final. Una birra tentadora como el infierno que entra tan bien que se nos ha quedado corta.

Nunca olvidaré lo que presenciaron mis ojos al llegar a los dominios de Lucifer, Lucero del Alba, imágenes que han quedado grabadas a fuego en mis retinas por las que he tenido que recurrir a terapia y a todo mi auto control para poder narrároslas.

Se trataba nada menos que de una limpia urbanización residencial con casas adosadas idénticas, cristalinas piscinas, florecientes jardines verdes con el césped recién cortado y deslumbrantes vallas blancas, a tan sólo 27 minutos de un gran centro comercial y de ocio, estaba claro que habíamos subestimado la pecaminosa tentación de este pernicioso Infierno.

Todavía en shock alcohólico se nos apareció nuestro diabólico anfitrión quien nos enseñó un piso piloto y puso en nuestras manos un contrato de hipoteca por el que vendíamos nuestra alma a Nova Caixa de Alburquerque a cambio de una sacrílega parcela con orientación Este. En ese mismo momento tronaron las trompetas divinas, tocando Carmina Burana de Carl Orff, anunciando el apocalíptico día del Juicio Final. Todo sucedió muy rápido, el Arcángel Miguel apareció a la cabeza de las huestes celestiales dando comienzo una caótica y sangrienta batalla en la que perdimos el conocimiento.

La Lost Abbey Judgment Day es una Quadrupel con 10,5% de volumen de alcohol elaborada con malta de dos carreras, trigo, Médium y Dark English Cristal, Special B y Chocolate, lúpulos Challenger y East Kent Holding, dextrosa y pasas. En la etiqueta aparece una escena del Juicio Final con los cuatro jinetes del Apocalipsis.

Lost Abbey Judgment Day

Tiene color marrón oscuro con vivacidad mínima y una pequeña capa de espuma color beige. En nariz es poco intensa, aviso que tengo alergia, predomina la malta y la levadura con aromas dulces a pasas, frutas maduras y azúcar con un alcohol bastante presente. En boca con cuerpo medio es muy compleja, dulce, a fruta madura, cerezas, ciruelas, pasas, azúcar candi y pan tostado. El final del trago comparte todos estos matices con el alcohol, dejando un retrogusto licoroso que aporta un calorcillo final muy agradable. Todo un cervezón que representa perfectamente a este complicado estilo belga.

Lo siguiente que recordamos es despertar en la cana, aliviados pero con fuerte dolor de cabeza y una resaca horrible. Con la memoria afectada, nos tambaleamos hacia el sofá del salón donde descubrimos que en la mesa del comedor teníamos una hipoteca sin firmar, una citación judicial para compadecer ante Dios al Juicio Final en 2026 (la justicia divina también es lenta) y una abultada factura de Padre, Hijo & Paloma Servicios Divinos por una supuesta atención médica en la batalla.

Como conclusión a esta épica y demente noche, sobre la que los juglares cantarán durante generaciones, sólo podemos sacar una lógica conclusión, tenemos que corrernos otra juerga igual… Tenacious D, Tribute.

26 de noviembre de 2012

Segundo #FFdA, otra vez muy belga

Parece que fue ayer cuando Birraire nos sorprendió a todos con la genial idea de convocar el primer #FFdA, todos disfrutamos tanto del evento que creo que enseguida quedó claro que había que repetirlo y quedamos en hacerlo 6 meses después.

chimay 150 aniversarioPor fin ha llegado el fin de semana del segundo #FFdA y no teníamos muy claro con que celebrarlo, el ansia nos puede y no guardamos las birras demasiado tiempo. Al coincidir con el primer aniversario del blog tenía que ser algo especial pero acabamos con todas nuestras “joyitas” en #SanLúpulo.

Teníamos varias candidatas y decidimos empezar con una  Chimay, en este caso la edición especial 150 aniversario que lleva unos meses en la nevera. Esta edición especial es una Belguian Strong Ale con 10 grados de alcohol, es de color rubio pajizo, tiene bastante vivacidad y una espuma blanca y permanente. Huele a especias sobre todo clavo, a levaduras y se nota el toque alcohólico. En boca se notan mucho las especias y es algo picante debido a su efervescencia. Tiene un final duradero, alcohólico, algo seco y amargo. Es una Chimay bastante correcta, pero sinceramente esperábamos algo más de esta cerveza.

straffe hendrikMientras nos la bebíamos nos acordamos de nuestro viaje a Bélgica y estuvimos viendo las fotos. Hicimos una mini-excursión a Brujas y allí nos vimos, tomando una cerveza en la terraza del patio de la fábrica de Straffe Hendrik. No pudimos ver la fábrica porque cuando llegamos ya había acabado el horario de visitas, pero si que pudimos probar sus ricas cervezas. De repente nos acordamos que en lo más profundo de la nevera, había desde no se sabe cuando una triple y a por ella que fuimos.

Es una cerveza dorada de 9 grados con espuma blanca y permanente, huele a pan y levaduras con un toque afrutado a uvas. Al probarla notamos de nuevo las levaduras y el toque a pan, es algo dulce y con la efervescencia justa.

delirium nocturnum

Seguimos viendo las fotos del viaje a Bélgica y hay un sitio que se repite más que el resto, el Delirium Tremens Cafe, y que casualidad, teníamos una Delirium Nocturnun desde mucho antes que la Straffe. El Delirium es una espectacular cervecería de tres pisos, con casi 30 grifos de cervezas rotatorios y una carta tan extensa que en el 2004 apareció en el Libro Guinness de los records.

La Delirium Nocturnum es una Belgian Dark Stron Ale, color caoba muy oscuro casi negro con espuma beige poco persistente, los aromas son a levaduras, maltas, caramelo y algo de café. Sus 8.5 grados de alcohol apenas se aprecian en el aroma y no mucho en boca, por lo que es de esas cervezas un poco “traicioneras”. Es dulce con toques tostados, tiene un trago largo en el que persiste el amargor del caramelo tostado bien integrado con un dulzor muy agradable y poco empalagoso. He de decir que me gusta mucho esta cerveza, pero en Bélgica de vacaciones y de barril era muchísimo mejor.

Tenemos muchas ganas de volver a Bélgica y han aumentado bastante después de este finde “revival” de fotos y cervezas. Esperamos volver pronto ya que ese viaje fue el punto de partida de todo esto, allí aprendimos a apreciar las cervezas, a descubrir y a sorprendernos con nuevos sabores. Esta afición se materializó hace justo un año en este blog que nos está dando grandes satisfacciones, como poder participar en este tipo de eventos, tanto los virtuales como los no virtuales. Por todo esto, las cervezas que hemos tomado en este segundo #FFdA no son tan “espectaculares” como en otras ocasiones, pero para nosotros han tenido un valor sentimental importante.

Y como estamos de aniversario entre belga y belga hemos hecho una tarta, en los próximos días la receta.

PD: Como siempre, gracias a Birraire por hacer estos posible.

tarta

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28 de mayo de 2012

Westvleteren Blonde, 8 y 12. 1er #FFdA

Gracias a una nueva iniciativa de Birraire, este fin de semana es el 1er Finde Fondo de Armario. Una reunión virtual de amantes de la cerveza que en un fin de semana concreto desempolvamos esas cervezas que están esperando una ocasión especial con la idea de desmitificarlas reseñándolas en blogs o redes sociales.

En nuestro caso hemos decidido realizar una cata paralela de la nombrada varias veces  como “Mejor cerveza del mundo” que a día de hoy sigue en el primer puesto en el ranking de Ratebeer y la segunda en Beeradvocate, la Westvleteren 12, acompañada de sus hermanas pequeñas, las Westvleteren 8 y Blonde.

Cerveza Westvleteren

Estas cervezas se elaboran en la Brouwerij Westvleteren desde 1838 en la Abadía Trapense de Saint Sixtus van Westvleteren en la localidad belga de Vleteren. Sus cervezas han adquirido gran reputación debido a varios motivos, su alta calidad, los votos de los consumidores y la exclusividad, no son fáciles de conseguir debido a que su producción es pequeña y no se elaboran con fines comerciales. Como curiosidad, la fermentación se realiza durante 7 días en tanques abiertos, madura durante 8 semanas y refermenta en botella dentro de una cámara caliente durante dos semanas más.

Cervezas Westvleteren

La Westvleteren Blonde es una Belgian Pale Ale con una graduación alcohólica de 5,8% que se elabora desde el 10 de junio de 1999. Tiene un color rubio pajizo con poca vivacidad y espuma blanca de corta duración. El aroma es a frutas verdes, sobre todo manzana, toque floral y de lavadura. En el sabor encontramos inicialmente los mismos matices frutales con un toque ácido que recuerda a la sidra y progresivamente aparece un amargor muy marcado. Es muy efervescente, picando en la lengua, con cuerpo medio y retrogustro de larga duración balanceado entre dulce y amargo.

La Westvleteren 8 es una Dubbel con una graduación alcohólica de 8%, tiene color rubí oscuro, con poca vivacidad y espuma beige de duración mínima. El aroma es a malta tostada como a caramelo, chocolate con mucha presencia del alcohol, asemejándose a un licor. El sabor es dulce, a caramelo, chocolate y frutas maduras. El final es ligeramente amargo sin tomar protagonismo donde destaca el alcohol que se equilibra con el amargor, una muy buena cerveza.

La La Westvleteren 12 es una Quadrupel con una graduación alcohólica de 10,2% elaborada desde 1940, tiene color marrón oscuro, poca vivacidad y una espuma beige de alta duración. El aroma es dulce, a frutas maduras y negras con fuerte presencia del alcohol. El sabor es muy complejo con infinidad de matices frutales, una textura suave y agradable y un toque amargo al final que se entremezcla equilibradamente con el toque alcohólico como a licor de muy larga duración.

Cerveza Westvleteren 12

Tres cervezas muy bien acabadas en las que no tenemos quórum interno, entre la 8 y la 12, sobre cual es la mejor. En mi caso, si bien dentro de su estilo la Westvleteren 8 es espectacular, personalmente prefiero la complejidad y profundidad de la Westvleteren 12 aunque en su estilo no le hace mucha sombra a la Rochefort 10.